Notas del Lector

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de las Notas del Lector

Decimoquinto Domingo del Tiempo Ordinario, Año A, 10 de julio 2011
Leccionario índice # 103

Traducido por el Padre Oscar A Mendez, OFM, de la Parroquia Santa Isabel, Oakland, California

Breves comentarios de veinte segundos para la congregación. Arregle con su comité de liturgia para que se lean estos comentarios históricos antes de cada lectura.

¿Quién debe leer estos comentarios antes de la primera y segunda lecturas, y antes de la aclamación al Evangelio? No son ni palabra de Dios, ni parte de la homilía, por lo tanto no deben ser leídos desde el ambón. Son una enseñanza modesta. Así que el que preside debe leerlo desde la sede y el lector a su vez dirija su mirada al que preside y escuche.

Imprima esta página, córtela por las líneas azules, y dele los párrafos introductorios a la persona que los leerá.


Decimoquinto Domingo del Tiempo Ordinario, Año A, 10 de julio 2011
Antes de la primera lectura:

Los exiliados que luchan por volver a casa en Judea sólo tenían la promesa de la Palabra de Dios para seguir adelante. Así que el profeta compara la palabra de Dios a una fuerza poderosa que esta gente del desierto la conocía muy bien.
Después del salmo, antes de la segunda lectura:

San Pablo estaba tan entusiasmado con la obra de Dios en Cristo, que vio que no se aplica sólo para el destino humano, sino también a toda la creación.
Antes de la aclamación del Evangelio:

Los primeros cristianos se preguntaban porque los demás no entendían ni aceptaban el mensaje de Jesús. Recordaban un dicho de Jesús que daba una respuesta parcial.

Para pagar por el uso de las palabras arriba mencionadas, por favor, reste un número igual de palabras opcionales de otros lugares en la liturgia.

Evangelio, Mateo 13:1-23

Los lectores, aun cuando no van a leer el evangelio públicamente en la misa, deben prepararse para su servicio mediante la lectura del evangelio de hoy, ya que la primera lectura prepara a la congregación para escuchar el evangelio.

El trasfondo teológico: que tan reciente y que tan a menudo se han preguntado: “ ¿Por qué no todo el mundo ve las cosas como yo las veo? es tan obvio que estoy en lo cierto, ¿Qué es lo que pasa con la gente?" La experiencia humana común está detrás del evangelio de hoy. Los primeros cristianos se preguntaban por qué tantos, entre ellos algunos de sus familiares y amigos, no entendían a Jesús. Su respuesta es, francamente, no muy satisfactoria para nosotros los de mente abierta, pueblo democrático que viven en la tierra de la libertad. (Las notas Lector se originan en un país que siempre ha estado orgulloso de sus ideales justos y democráticos.) Esperamos que todos tengan la misma oportunidad de disfrutar de todo lo bueno. Sin embargo, Jesús parece aceptar una división arbitraria entre los que entienden (y aceptan) su enseñanza, y aquellos que la rechazan. No se da una explicación satisfactoria, ni Jesús parecen pensar que una explicación es necesaria. Quizás la mejor cosa que podemos decir es que mucha agua ha pasado bajo el puente cultural, desde que Jesús dijo esta parábola. En aquellos días, es posible que pocos o ninguno creen en la responsabilidad personal por las opciones religiosas. Así que no esperaban que Dios concediera a las personas la igualdad de oportunidades. Esto, por supuesto, no es la última palabra sobre el tema, hay pasajes del Evangelio donde nuestro Señor es muy claro acerca de la propia responsabilidad por su respuesta a él.

La situación histórica: Lo más importante es la última frase del Evangelio, donde el rendimiento de algunas de las semillas es ciento por uno, o sesenta, o por lo menos treinta. Estas cifras fueron sorprendentes, cuando el Señor las habló, ya que en esos días con un rendimiento de siete se consideraba una buena cosecha. El significado es que el creyente que "oye la palabra y la entiende" disfruta y comparte un rendimiento de gracia incomprensiblemente ricos, más allá de lo que el creyente podría explicar en sus propios méritos.

Primera Lectura, Isaías 55:10-11

La situación histórica: Las profecías recogidas en Isaías, capítulos 40-55 , que se conoce como el Libro de la Consolación (también llamado Segundo Isaías, o Deutero Isaías). Escritas, mientras que los exiliados estaban regresando de Babilonia a Judá, los capítulos están destinados a consolar al pueblo abatido. Hay promesas de tierra fértil y restauración, agua para calmar la sed, seguridad de defensa contra los enemigos, y mucho más.

El trasfondo teológico: Dan Nelson, en la página web que se cita aqui (en Inglés), señala la similitud entre este último párrafo del Deutero-Isaías y su primer párrafo, "en su descripción de modificación de la naturaleza de acciones agresivas a acciones fructíferas como resultado del poder de Yahvé y su misericordia ... la palabra de Yahvé es segura y potente. Al igual que la lluvia y la nieve mojan la tierra para que las semillas pueden germinar y crecer, la palabra de Dios cumplirá su propósito de regresar a los exiliados a sus hogares en paz. Su regreso será un memorial eterno al poder de la palabra de Yahvé."

Así que el pasaje de hoy promete fertilidad espiritual. Podríamos decir que implica que Dios hará que las vidas de los pueblos religiosos fructifiquen, como lo ha hecho por su tierra. Y podría hablar de una promesa que Dios hará fecundo el trabajo del profeta, cuyo trabajo es, después de todo, el de proclamar la palabra de Dios. Esto debería ser un consuelo para el lector, también.

Proclamándola: Lector, a estas alturas ya ha meditado sobre el evangelio, y quizás en la esperanza de que sus oyentes espiritualmente sean fértiles al escucha la Palabra de Dios. Por lo que no debería ser difícil prepararse para proclamar la primera lectura. Sólo dense cuenta que es una sola oración. Para hacer que suene bien a la congregación, haga una pausa antes de ", así será mi palabra." Entonces, enfatice las siguientes palabras en una forma lenta y en voz alta.

Segunda lectura, Romanos 8:18-23

El trasfondo teológico: En este pasaje, las oraciones sobre nuestra angustia espiritual están rodeadas por oraciones sobre los trastornos de la naturaleza. Con razón una persona moderna preguntaría cómo estas dos cosas pertenecen en el mismo párrafo. ¿Qué quiere decir Pablo con la creación "espera ansiosamente que los hijos de Dios reciban esa gloria que les corresponde" y la creación está al “servicio de vanas ambiciones"? Tal vez Pablo tiene una visión más holística que la nuestra. Se podría decir que el pecado de Adán, que, por supuesto, ocupa un lugar preponderante en la Carta a los Romanos, trajo no solo la corrupción a la humanidad, sino a la naturaleza. Génesis 3:14-19 se describe la naturaleza se vuelve en contra de Adán y Eva. Para Pablo, entonces, lo que Dios está haciendo por nosotros en Cristo es tan poderoso que no sólo nos redime a nosotros sino también al mundo creado.

Proclamándola: Si hemos interpretado correctamente a Pablo, entonces él habría escrito esto en un "Oh, wow!" estado de ánimo. Dios está revirtiendo toda la historia humana y natural! Y nosotros somos testigos, participando y anunciándolo. Las sutilezas teológicas son difíciles de conseguir a través de la interpretación oral, y es mejor dejárselo a su predicador. Pero el entusiasmo de Pablo por su tema es algo que se puede transmitir con su voz. Léalo de una forma dramática, haciendo hincapié en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

Otros pocos comentarios sobre estos pasajes. Los enlaces pueden ser incompletos por unas pocas semanas antes de la "fecha establecida."
Servicios Koinonia Comentario en Inglés por el Padre Roger Karban de Belleville, Illinois, USA The Text This Week; homilías, obras de arte, películas y otros recursos en Inglés. Excelente sitio web de la Universidad de Saint Louis, en español


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Última modificación de la página 30 junio 2011