Notas del Lector

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de las Notas del Lector

XXIII Domingo de tiempo ordinario, Año A, 4 de Septiembre de 2011
Leccionario índice # 127

Traducido por la Señora Graciela Munn, de Sacramento, California

Breves comentarios de veinte segundos para la congregación. Arregle con su comité de liturgia para que se lean estos comentarios históricos antes de cada lectura.

¿Quién debe leer estos comentarios antes de la primera y segunda lecturas, y antes de la aclamación al Evangelio? No son ni palabra de Dios, ni parte de la homilía, por lo tanto no deben ser leídos desde el ambón. Son una enseñanza modesta. Así que el que preside debe leerlo desde la sede y el lector a su vez dirija su mirada al que preside y escuche.

Imprima esta página, córtela por las líneas azules, y dele los párrafos introductorios a la persona que los leerá.


XXIII Domingo de tiempo ordinario, Año A, 4 de Septiembre de 2011
Antes de la primera lectura:

El profeta Ezequiel reporta una visión en la que Dios le da ciertas responsabilidades muy claras.
Después del salmo, antes de la segunda lectura:

En gran parte de la carta a los Romanos, San Pablo discute que la ley de Moisés no es capaz de salvar a nadie y ahora nos anuncia una ley superior.
Antes de la aclamación del Evangelio:

Jesús enseña a sus seguidores cómo llevarse bien unos con otros. El da a todos sus discípulos una autoridad que ya había dado a Simón Pedro.

Para pagar por el uso de las palabras arriba mencionadas, por favor, reste un número igual de palabras opcionales de otros lugares en la liturgia.

Primera Lectura, Ezequiel 33:7-9

Antecedente teológico: Dios quería que la gente de Israel tuviera la oportunidad de permanecer en el camino recto, arrepentirse de sus pecados y así evitar la destrucción amenazadora de los invasores extranjeros. Así que Dios toma un paso para asegurar que Israel tiene todo lo necesario para seguir moralmente su camino. Por encima de todo, necesitan a un vigilante, una voz humana que los desafíe y corrija para que tomen responsabilidad de su propio destino. A éso le llamamos justo. Justo para la gente, aunque no para el desventurado vigilante.

Pero el vigilante, el profeta Ezequiel, necesita estar entusiasmado de lo que debe hacer . La vocación de un profeta no es fácil (Vea el comentario de la semana pasada acerca del llamado de otro profeta) así que El Señor siempre está reforzándolos en diferentes maneras para mantenerlos llenos de ánimo. Sin embargo aquí Ezequiel recibe órdenes directas para él y para el pueblo, que cada uno debe tener responsabilidad de sus propios actos, sin discusión alguna.

Proclamándolo: El significado de este pasaje no es difícil de discernir, pero es bastante difícil poder expresar la interpretación a una congregación que no está preparada. Es difícil proclamarlo porque es la conversación entre dos personas y hablan sobre la relación de una de estas personas hacia una tercera, en específico, y hacia un grupo.

Cuando ésto se proclame, imagina que tú eres Dios y le estás hablando al profeta: " Lo amas, pero tienes que imponerle un yugo pesado en sus hombros, porque amas a esta gente y estas preocupado por ellos". Debe escucharse muy solemne.

Segundo, has todo el esfuerzo por hablar muy pausado y con buena dicción. Mientras las palabras suenan simples, las oraciones son complejas. Usa tonos de voz contrastantes para distinguir el "Tu" de "Él" y la tercer persona. Si se lee demasiado apresurado puede sonar muy trivial y los oyentes se perderán en la trama. Piensa el cuidado con que Ezequiel les habría hablado a los malvados enviando esta llamada de peligro sabiendo lo que se estaba jugando.

Segunda lectura, Romanos 13,8-10

Antecedente teológico: La mayoría de las cartas de San Pablo comienzan con un compendio de importantes preguntas doctrinales. Entonces, habiendo establecido verdades acerca de Cristo y nuestra relación con El, Pablo usualmente escribe una sección de "consejos de moral", una aplicación a la doctrina que día a día debe observar la congregación de los que reciben la carta. En las primeras secciones doctrinales de la carta a los Romanos, Pablo había escrito de la Ley (o sea la Ley de Moisés, a la que los Judíos tanta reverencia tenían) y su incapacidad de salvar a nadie, no importa que tan bien se observe la Ley. En el pasaje de hoy de "cómo hacerlo", él parece estar diciendo "¿Todavía quieren la Ley?, yo les daré la Ley verdadera: Amarse los unos a los otros. Eso es suficiente para cumplir la Ley, no hay nada más que decir".

Proclamándolo: Lean ésto muy despacio, hagan énfasis en la palabra "amor" cada vez que se nombra. Hay una frase bastante larga en la mitad que puede dificultarse al pronunciarla si no han practicado. Así que practiquen, léanlo en voz alta muchas veces. Háganlo a solas si les da pena, pero es mejor enfrente de un grupo de amigos o familiares.

Otros pocos comentarios sobre estos pasajes. Los enlaces pueden ser incompletos por unas pocas semanas antes de la "fecha establecida."
Servicios Koinonia Comentario en Inglés por el Padre Roger Karban de Belleville, Illinois, USA The Text This Week; homilías, obras de arte, películas y otros recursos en Inglés. Excelente sitio web de la Universidad de Saint Louis, en español


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Última modificación de la página 20 de agosto 2011