Notas del Lector

A la página de inicio

de las Notas del Lector

Vigésimo cuarto domingo del Tiempo Ordinario, Año A, 11 de septiembre 2011
Leccionario índice # 130

Traducido por el Padre Oscar A Mendez, OFM, de la Parroquia Santa Isabel, Oakland, California

Breves comentarios de veinte segundos para la congregación. Arregle con su comité de liturgia para que se lean estos comentarios históricos antes de cada lectura.

¿Quién debe leer estos comentarios antes de la primera y segunda lecturas, y antes de la aclamación al Evangelio? No son ni palabra de Dios, ni parte de la homilía, por lo tanto no deben ser leídos desde el ambón. Son una enseñanza modesta. Así que el que preside debe leerlo desde la sede y el lector a su vez dirija su mirada al que preside y escuche.

Imprima esta página, córtela por las líneas azules, y dele los párrafos introductorios a la persona que los leerá.


Vigésimo cuarto domingo del Tiempo Ordinario, Año A, 11 de septiembre 2011
Antes de la primera lectura:

Jesús ben Sirac es un sabio que vivía en Jerusalén unos 200 años antes de Jesús de Nazaret. Su libro trata de mostrar la superioridad de la sabiduría judía tanto a los judíos como a los paganos que viven entre ellos. A menudo demostró que las preferencias y deseos de Dios son diferentes a las nuestras.
Después del salmo, antes de la segunda lectura:

En los versículos anteriores de esta carta, San Pablo pide a los miembros más maduros de su audiencia a comportarse de cierta manera con los menos maduros. Ahora les da su razón: no sólo porque sería lo correcto o debido, sino porque todo pertenece a Cristo.
Antes de la aclamación del Evangelio:

Jesús da una declaración y una parábola sobre el perdón. Hay elementos sorprendentes en cada uno.

Para pagar por el uso de las palabras arriba mencionadas, por favor, reste un número igual de palabras opcionales de otros lugares en la liturgia.

Primera Lectura, Eclesiástico 27:30-28:9

La situación histórica: La situación histórica: Como se diría al presentar los pasajes de este libro, el Eclesiástico es un libro muy tardío (alrededor del año 180 AC), en comparación con los libros de Moisés y los Profetas. Ya en este tiempo en la historia de Israel, las grandes batallas teológicas sobre el monoteísmo se han acabado, los reyes han ido y venido, y el exilio es un recuerdo lejano. Los profetas han permanecido en silencio durante mucho tiempo, y muchos Judíos viven en ciudades donde los paganos son la mayoría. En estas circunstancias, los escritores se preguntan cómo se debe vivir una buena vida, ¿qué opciones morales y espirituales se pueden tomar, cuál es la conducta honorable de una persona religiosa?

Este pasaje nos dice, en diversas formas, que es imprudente guardar rencor y sabio perdonar. No sólo sabio en el sentido de astucia, sino virtuoso. Nos prepara para escuchar el pasaje evangélico de hoy , la conocida parábola del mayordomo implacable, Mateo 18, 21-35.

Proclamándola: la lectura del Evangelio es más importante que lo habitual para la preparación del lector de esta semana. Léalo y deténgase un poco en la indignación que se siente cuando el siervo, que se le perdona tanto, es tan duro con alguien que le debe muy poco. Imagínese a sí mismo en los zapatos del rey, gritando "¬°iexcl;siervo malo!" Ahora recuerde esa sensación cuando se pronuncia la pregunta retórica:

Debido a que las frases son cortas, tenga cuidado de no sólo decirlas de un tirón. Haga una pausa breve entre las frases. Lea la última frase como si fuera tuviera esta puntuación:

Piense en los mandamientos:

Segunda lectura, Romanos 14:7-9

La situación histórica: Aquí está el contexto de esta lectura: Pablo se dirige a los más sofisticados miembros de la iglesia para que no hagan cosas legítimas que puedan escandalizar a los menos sabios. Usted podría hacer esas cosas (por ejemplo, comer alimentos no permitidos por los judíos), pero no debería, ya que tiene hermanos y hermanas que todavía creen que está mal comerlos. Pablo está pidiendo paciencia y la caridad de los más inteligentes.

El trasfondo teológico: No es un pedido poco común, por supuesto. Pero la razón que Pablo da no tiene precedentes. Háganlo no sólo porque es lo correcto o que es lo amable que hacer, lo hacen porque ustedes pertenecen a Cristo.

Proclamándola: sumérjase en la idea de que pertenece a Cristo, que usted vive para el Señor y muere para el Señor, antes de proclamar este pasaje a la asamblea.

Otros pocos comentarios sobre estos pasajes. Los enlaces pueden ser incompletos por unas pocas semanas antes de la "fecha establecida."
Servicios Koinonia Comentario en Inglés por el Padre Roger Karban de Belleville, Illinois, USA The Text This Week; homilías, obras de arte, películas y otros recursos en Inglés. Excelente sitio web de la Universidad de Saint Louis, en español
aún no publicado al 24 de agosto 2011.


Volver a la página de inicio.

Envía un email al autor

Última modificación de la página 24 agosto 2011