Notas del Lector

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de las Notas del Lector

Quinto Domingo de Pascua, Año B,
3 de Mayo de 2015
Índice Leccionario # 53

Traducido por la Señora Graciela Munn, de Sacramento, California
y
Martha Alexander, de Saint Louis, Missouri

Breves comentarios de veinte segundos para la congregación. Arregle con su comité de liturgia para que se lean estos comentarios históricos antes de cada lectura.

¿Quién debe leer estos comentarios antes de la primera y segunda lecturas, y antes de la aclamación al Evangelio? No son ni palabra de Dios, ni parte de la homilía, por lo tanto no deben ser leídos desde el ambón. Son una enseñanza modesta. Así que el que preside debe leerlo desde la sede y el lector a su vez dirija su mirada al que preside y escuche.

Imprima esta página, córtela por las líneas azules, y dele los párrafos introductorios a la persona que los leerá.


Quinto Domingo de Pascua, Año B, 3 de Mayo de 2015
Antes de la primera lectura:

Todo el libro de los Hechos de los Apóstoles nos dice como los primeros cristianos vencieron sus temores, resolvieron sus discusiones internas, abandonaron su antigua religión, ofrecieron su ayuda a los otros y después a todo el mundo. Esos son los temas que se nos presentan hoy.
Después del salmo, antes de la segunda lectura:

La primera comunidad que necesitó esta carta se dividió, por gente que se sentía con mucha autoridad, enseñando falsamente a Jesús y juzgando severamente a otros miembros. El escritor les asegura que hay manera de resguardarse de esas influencias malvadas.
Antes de la aclamación del Evangelio:

Aquí Jesús les enseña que sólo uniéndose firmemente a él y a la comunidad, se puede evitar un desastre y hasta la muerte. Esos lazos a veces se sienten que los están podando.

Primera Lectura, Hechos 9:26-31 (en los EE.UU.)

Situación Histórica: El Saúl que se describe aquí aparece por un momento en Hechos 7:58-8:3, como un cómplice en el asesinato de Esteban y después como un perseguidor de la Iglesia. Los primeros versículos de Hechos, capítulo 9, nos habla de la famosa historia de su conversión. Nosotros, desde luego, lo conocemos por el nombre griego de “Pablo” (en Hebreo es “Saúl”). Ese antecedente nos explica porqué los discípulos te tenían miedo a Saúl. (En esta carta a los Gálatas, capítulo 1, Pablo dice que pasó tres años en Damasco entre su conversión y su primera visita a Jerusalén. Hechos 9-19b únicamente dice que “Saúl estuvo un tiempo con los discípulos en Damasco.”)

Antecedente Teológico: Recuerde que el programa de Hechos es para decir le, a la segunda generación de cristianos, la historia de la primera generación de cristianos:

En este pasaje se ilustran la mayoría de estos temas:

La mayoría de los discípulos le tenían miedo a Pablo, pero los que lo conocían mejor, lo defendían. Pablo ya era un testigo muy vigoroso de Cristo, pero los Helenistas (Judíos de habla griega) tratan de matarlo. Pablo se convierte en el misionero principal de los no judíos.

Aunque transformados por el bautismo, los primeros cristianos todavía no estaban limpios de su naturaleza humana. Seguían reteniendo la venganza a sus enemigos y su comunidad todavía requería que sus miembros demostraran ser dignos de confianza. Aunque estaban llenos del Espíritu Santo, hasta en privado debían hacer lo que a la vista de todos se viera como lo que Dios les mandaba hacer.

Proclamándolo: De ante mano decida cómo va a pronunciar todo lo de este pasaje. No es precisamente la pronunciación correcta sino la confianza como se dice. Sus oyentes tienen que sentir que usted está preparado para proclamarlo, de otra forma nada más se escandalizan.

La primera frase describe un dilema, léalo y haga una pausa. No se apresure a decirles la segunda frase, para darles tiempo a que comprendan lo que los discípulos de Jerusalén decidieran qué hacer con Saul.

En la segunda frase, un discípulo toma la responsabilidad de resolver el dilema. Nombrar claramente a Barnabás. Entonces haga una pausa breve después de “a los apóstoles” y haga incapié en “el”. Esto es porque “el” es el objeto de la segunda cláusula, no Barnabás el objeto de la primera cláusula.

Hable claramente usted cuando diga que Pablo habló muy claramente. Haga otra pausa, después de la frase acerca de mandar a Pablo a Tarso, porque el objeto cambia totalmente.

Para prepararse a proclamar el resto de la frase, imagínese que satisfacción era para Lucas escribir. El estaba recordando los felices tiempos de paz y crecimiento espiritual. Nosotros recordamos también, y el lector debe oírse agradecido.

Segunda lectura, 1 Juan 3:18-24 (en los EE.UU.)

La situación histórica: El autor de Notas del Lector admite que hubieron muchos años de desconcierto antes de los versos escuetos de la Primera Carta de San Juan, que proclamamos en los domingos de Pascua en B. año litúrgico, pero en el año 2003, me encontré con lo siguiente descripción de las comunidades que recibieron la carta original, adaptado de la introducción de la carta, en la Nueva Biblia Americana. Esto aclara mucho para mí, como espero que lo haga para usted. Los destinatarios originales son específicas comunidades cristianas,
  1. algunos de cuyos miembros creían en doctrinas falsas (2:18 f-26, 3:7).
  2. Estos errores son aquí reconocidos y rechazados (4:4);
  3. aunque sus defensores han dejado la comunidad (2:19),
  4. la amenaza planteada por ellos se mantiene (3:11).
  5. Ellos han rechazado en reconocer que Jesús es el Cristo (2:22),
  6. el Hijo de Dios (2:23)
  7. que vino al mundo como verdadero hombre (4:2).
  8. Son personas difíciles de tratar,
  9. reclaman un conocimiento especial de Dios
  10. pero sin tener en cuenta los mandamientos divinos (2:4),
  11. sobre todo el mandamiento del amor al prójimo (4:8),
  12. y negándose a aceptar la fe en Cristo como la fuente de la santificación (1:6; 2:6-9).
  13. De este modo se rechaza el valor redentor de la muerte de Jesús (5:6).

Los versículos de hoy de la carta sugieren que los seguidores estaban confundidos acerca de cómo saber si estaban siendo fieles a Dios (punto 4, arriba). Habían ellos escuchado de doctrinas rivales (puntos 1 & 9) acerca de ¿cómo amar de la forma que Dios quiere que amemos? ¿Se les hizo a ellos sentirse condenados porque no alcanzaban los parámetros declarados por los herejes (punto 8)? Entonces ¿cómo los sencillos cristianos pueden saber que ellos “están con la verdad”?

El autor compasivamente les da seguridad, aunque las simples palabras de los versículos 20 y 21, de primera impresión en la traducción son más confusas que consoladoras. Dos traducciones alternativas (La Nueva Biblia de Jerusalén (1985) y la edición de 1970 de la Nueva Biblia Americana sugieren lo que esto quiere decir “Si nosotros amamos en los hechos (no sólo en palabras) es como podremos empezar a comprender la verdad de Dios y de esta manera podremos estar en paz con Dios, aun cuando nuestros corazones todavía se podrían sentir culpables.

El autor continua dando seguridad al señalar los requerimientos de Dios en una forma simple y directa: “Creer en el nombre de su Hijo, Jesucristo” (contra puntos 5 & 6 de los herejes) y simplemente amarse los unos a los otros (ver punto 11).

Proclamación: Aun si dominas las sutilezas de arriba y aceptas esta interpretación, sería demasiado esperar el poder llegar a comunicar tu proclamación sin la importante ayuda del predicador de la asamblea. Y aun cuando el lector y el predicador se junten para exponer y explicar muy bien, si esto es solamente un ejercicio intelectual, no podrá beneficiar a los oyentes en sus luchas por encontrar la verdad, ser fieles a Dios, amar a su prójimo y no ser desanimados por una falsa culpa.

Así es que sugiero que reces por aquellos que escucharán tu proclamación, rezar pare que tú y ellos disfruten de la misma seguridad y claridad de dirección que San Juan quiso para sus lectores. Reza para que todos ustedes mantengan la verdad humildemente, como un regalo recibido de Dios, no como una idea impuesta arrogantemente (como el error de los herejes #9). Nosotros podremos conocer todos los misterios, pero si no tenemos amor, pues ya sabemos lo que eso vale.

Por otro lado, hazle a tus oyentes en inmenso favor de hablarles l-e-n-t-a-m-e-n-t-e. Estas son palabras difíciles de llegar a comprender. Y aunque amar es mas importante que conocer, Dios nos ha dado una naturaleza intelectual. La gracia de Dios perfecciona esa naturaleza y nunca la quita (Santo Tomas de Aquinas).Respeta esa naturaleza entendiendo el pasaje y dando a tus oyentes la oportunidad de entenderlo. No los descartes tampoco, ni intelectualmente ni espiritualmente con una respuesta precipitada.

Finalmente, enfatiza la frase “porque Dios es mas grande que nuestros corazones” Si eso es lo único que alguien escucha, aun si es tomado fuera de contexto (y lo será si eso es lo único que uno escucha), es una joya de una sola línea que solamente puede hacer bien a ese oyente.


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Última modificación de la página 30 marzo 2015