Notas del Lector

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de las Notas del Lector

Octavo Domingo del Tiempo Ordinario, Año A, 27 de febrero 2011
Leccionario índice # 82

Breves comentarios de veinte segundos para la congregación. Arregle con su comité de liturgia para que se lean estos comentarios históricos antes de cada lectura.

¿Quién debe leer estos comentarios antes de la primera y segunda lecturas, y antes de la aclamación al Evangelio? No son ni palabra de Dios, ni parte de la homilía, por lo tanto no deben ser leídos desde el ambón. Son una enseñanza modesta. Así que el que preside debe leerlo desde la sede y el lector a su vez dirija su mirada al que preside y escuche.

Imprima esta página, córtela por las líneas azules, y dele los párrafos introductorios a la persona que los leerá.


Octavo Domingo del Tiempo Ordinario, Año A, 27 de febrero 2011
Antes de la primera lectura:

Muchos judíos fueron exiliados en Babilonia casi 600 años antes de Jesús. Liberados después de 60 años, volvieron a una Jerusalén y un monte Sion devastados. Algunos pensaban que Dios los había olvidado o que los seguía castigando por sus pecados.
Después del salmo, antes de la segunda lectura:

La iglesia en Corinto estaba dividida por lealtades a algunos maestros y por la sabiduría que ellos profesaban. Algunos aún llegaron a afirmar que San Pablo era su líder. Pero lo que él quiere es que se unan en busca de una comunidad sin divisiones y en un solo Señor.
Antes de la aclamación del Evangelio:

Jesús quiere que sus seguidores tengan un solo Maestro. Reconoce los temores que estos puedan tener al dividir sus lealtades, pero les dice cómo afrontar esta situación.

Para pagar por el uso de las palabras arriba mencionadas, por favor, reste un número igual de palabras opcionales de otros lugares en la liturgia.

Primera lectura, Isaías 49:14-15

Antecedentes históricos: El pueblo de Israel pasó un par de generaciones en el exilio, cautivos de los babilonios, desde alrededor del año 600 AC hasta el 540 AC. La mayoría de la segunda parte del libro de Isaías, capítulos 40 al 55, se refiere al final de este exilio y al regreso de los cautivos a su patria. Estamos familiarizados con esta parte de Isaías, ya que comienza con imágenes memorables del regreso del exilio. La iglesia los proclama en Adviento, Händel les puso música en su Mesías, y también compositores contemporáneos citan estos versos "Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios." "Una voz grita en el desierto: ¡Preparad el camino del Señor!" "Como un pastor que guía a su rebaño y reúne a sus corderos en sus brazos."

Para ese tiempo el reino del sur de la Tierra Prometida era conocida como Judea, su capital, Jerusalén y Sión era la colina en Jerusalén, donde había estado el templo. "Sión" y "Jerusalén" estaban para la gente que vivía y adoraba allí, para los exiliados que regresaban, o para aquellos que no fueron arrastrados al exilio, pero esperaban el regreso de sus compatriotas.

El exilio había sido indescriptiblemente difícil para estas personas, y sacudió su fe de la manera más profunda. Su teología les llevó a creer que el exilio era un castigo divino por su infidelidad, y les era difícil hasta imaginar cómo sería si Dios estuviera a su favor nuevamente. Así que "Sión decía: 'Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado.'" Con este panorama sombrío, Deutero-Isaías responde con imágenes de ternura y esperanza, para fortalecer su fe.

Se proclama: Hay que hacer énfasis en la primera oración, citando los sentimientos de desesperanza para que resalten por sí mimos. (Hacer pausa.)

En la siguiente oración ya no somos la misma persona, somos Dios (o el profeta que habla por Dios) infundiendo certeza y amor. Imagina cómo te sentirías ofreciendo amor y perdón incondicional a una persona muy querida tuya que se muestra avergonzado porque te ha defraudado dolorosamente. Serías tierno pero enfático. Esto es lo que merece esta lectura.

Segunda lectura, 1 Corintios 4:1-5

Antecedentes históricos: La antigua Corinto era un lugar excitante y fuera de control lo mismo que la comunidad cristiana. A Pablo no le sorprendió que su autoridad como apóstol fuera cuestionada. Ya hemos leído en sus cartas que algunos de la comunidad daban toda su lealtad a los maestros cristianos como Apolo, Cefas y otros a Pablo. Otros, en cambio, se distanciaron de estos grupos profesando su lealtad a Cristo.

Pablo ya ha llamado infantiles a estos grupos rebeldes (3:1-2). Los grupos partidistas pueden haber tratado de justificarse con pretensiones de sabiduría. Pero Pablo quiere cortar a través de las afirmaciones de la sabiduría y las divisiones. El apela a una más alta sabiduría espiritual Su preocupación fundamental es que la gente se unifiquen en el amor. él pone un ejemplo humilde al decir que (como Apolos y Céfas) debe ser considerado como un sirviente, un mayordomo que protege las cosas que pertenecen a Dios para el bien de todos. él no juzga a nadie, y no quiere que nadie lo juzgue, excepto el Dios a quien sirve.

Proclamando:Asegúrese de entender cómo cada frase, en la lectura se explica por la descripción anterior. Haga una pausa entre frases, para que sus oyentes tengan la oportunidad de pensar acerca de ello. Estás hablando en el nombre de Pablo, que tenía una fe inquebrantable en su llamado a ser apóstol y un profundo amor por el pueblo a quien él estaba escribiendo. Habla como él hablaría.

Otros pocos comentarios sobre estos pasajes. Los enlaces pueden ser incompletos por unas pocas semanas antes de la "fecha establecida." Servicios Koinonia Comentario en Inglés por el Padre Roger Karban de Belleville, Illinois, USA The Text This Week; homilías, obras de arte, películas y otros recursos en Inglés. Excelente sitio web de la Universidad de Saint Louis, en español


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Última modificación de la página 13 febrero 2011